Helena Rodriguez: Rosarios son un símbolo de tristeza

By Helena Rodriguez

Guest Columnist

Como niño, recuerdo veranos en el Norte Portales Centro Comunitario, brillantes filamentos tejidos de hilo alrededor del marco de dos palitos entrecruzadas, formando un diamante tejido llamado Ojos de Dios”.

Como adulto, he tomado otra arte cultural, ensartando collares de colores, por las décadas, para formar enlaces de oración conocido como rosarios. He estado asistiendo a clases sobre cómo hacer Rosarios de misión que son enviados por cantidades grandes, en el extranjero de militar personal y misiones de todo el mundo. Una vez al mes, un grupo de señoras y yo nos unimos, para hacer Rosarios. Sobre dulces, sodas y testimonios – algunas mujeres dan testimonio de que huelen a rosas (la flor de nuestra Santísima Madre Maria, también conocida como Nuestra Señora de Guadalupe) haciendo rosarios. Según los relatos históricos de las apariciones de nuestra Señora de Guadalupe cerca de la ciudad de México, en el Tepeyac en 1531, rosas Castellanos, que sólo se encuentra en España, inexplicablemente aparecieron en las condiciones frías del invierno en eso colina.

Nosotras las señoras chismeamos y también hacemos “chat” mientas hacemos nudos para separar Ave Marías del Padre nuestro, los óvalos plásticos de color, lentamente forman cadenas de lo que yo llamo “Perlas bíblicas.” Este es un fuerte contraste de las imágenes estereotipadas de rosarios que conjuran en la parte trasera de mi mente. Mi abuela Chaya o abuela Emma, con los dedos hábiles y moviendo los labios mientras se sentaban en las bancas frente a la iglesia, los dedos rodando sobre cada cuadro de collares y bocas curvándose suavemente con cada monótono “Ave María” tan monótono como los pecados veniales que a menudo escapan de nuestra memoria. A veces me imagino a una de mis bisabuelas, con cortinas de arrugas pesadas en los dedos, sus pequeñas figuras, agobiadas por el peso de los rebozos de lana refugiarse del frío mundo. Y luego me imagino los collares cristalinos unidos entre sí en una cadena de seda, unidos en el centro con un medallón de la Virgen y un crucifijo colgando en la punta, el conjunto de collares bíblicas coloqué en las manos tiesas del tío Nacho que fueron dobladas en oración durante el Rosario, en la noche antes de que lo enterraron. Mis oraciones unieron con el suyo.

Octubre es el mes del Rosario. Para algunas personas, los rosarios son un símbolo de tristeza. A otras, que representan las joyas de la cultura pop. Para mí, rosarios no son meros símbolos de la tradición. Son gotas de luz que proyectan en los cielos, que cuenta la historia de nuestro pasado, presente y futuro.

Helena Rodriguez es un nativo de Portales. Contactar con ella en: Helena-Rodriguez@hotmail.com
Translated by: Crystal Mondragón

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